"Tu te calzas unas bambas fucsia y te quedan de puta madre, a mi en cambio me tirarían piedras por la calle!"
Esta afirmación me la hacía hace poco tiempo mi hermano y aunque obviamente exagera, no deja de ser parcialmente cierto.
¿Hablamos de estilo?
¿Hablamos de estilo?
Si tienes claro cual es tu estilo y ya tienes solucionado tu "Inner game y tu Outer Game", gracias por pasarte por aquí, y adiós muy buenas.
Si no es así... ¡Acompáñame!
Si no es así... ¡Acompáñame!
Tener estilo, no es vestir la última americana de Gerard Piqué, los zapatos de Bardem o pedir a tu peluquero que te dibuje las patillas de Jesús Vázquez, ya que aparecerás al día siguiente frente a tu jefe, tus amigas o tus padres... y te preguntarán: "Te encuentras bien??"
Tu estilo no debe focalizarse en tu exterior, bien al contrario, debe ser trabajado en tu interior para expresarlo después hacia afuera.
Si un día te vistes con un nuevo look, te miras en el espejo y no te reconoces, vuélvete a desnudar, decide quien coño eres y... ¡Vuélvete a vestir!
Solo trabajándote interna y externamente de forma simultánea, mejorarás tu estilo de manera exponencial, pero primero... Preséntate a ti mismo sin engañarte y conócete.
Antes de empezar, identifica los valores internos que quieres exponer al exterior y piensa como te ve tu entorno para resultar creíble en esa evolución que estás iniciando.Una ayuda: A nuestro alrededor existen arquetipos.
Inventemos 4 arquetipos que incluyan personalidades:
El/la Líder: Protector, sabio, disciplinado, referente y cuyo principal valor es la seguridad. (las situaciones nuevas lo desencajan)
El/la Ilusionista: Antagónico al Líder. Es creativo, extrovertido, aventurero y le gusta ser centro de atención. Es divertido y genera confianza por ser transparente.
El/la Amante: Astuto, intuitivo y sagaz, es enigmático, romántico y rico en ofrecer sensibilidad y atención (muy propio de los artistas ¿No os parece?)
El/la Soldado: Analítico, ambicioso y competitivo, es fiel y el mejor amigo de sus amigos. Siendo como el Líder (sigue las reglas), está más dispuesto a la acción personal y al riesgo.
El punto de partida sería dar con tu identificación directa e inequívoca y relacionarla con un arquetipo determinado, ya que eso resultará básico para ser percibido con credibilidad y confianza.
Es importante saber y aceptar que todos sin excepción coincidimos en algún apunte personal y de comportamiento con los cuatro arquetipos, y que cuanto más distribuido y disperso esté el carácter entre los 4, menos nos definimos a nosotros mismos y menos percepción referente estamos ofreciendo a nuestro entorno.
Tal vez te veas como un Amante cuando en realidad eres un Soldado en potencia: No fuerces tu identidad, no quieras ser lo que no eres (¿os acordáis del MKT personal?)
Descúbrete, conócete, acéptate y... Estarás preparado para empezar a moldear tu imagen exterior de forma verídica y convincente a los ojos de todo el mundo, sea cual sea la personalidad dominante de quien te mire.
El error más común es el de escoger una personalidad no por lo que eres, si no por lo que te gustaría ser o lo que es aún más grave: No por lo que ven en ti, si no por lo que te gustaría que vieran, con lo que solo conseguirás ser percibido como el mayor impostor del poblado. Un fraude que ni conecta... ni contenta.
Sigue mis consejos, moldéate sin embustes y vuelve a mirarte en ese espejo y comprobarás que tu amor propio está adiestrado, es sincero y coincidente con tu apariencia. ¿Preparado?
El mundo está en tus manos...
Palabra de galeno.
El mundo está en tus manos...
Palabra de galeno.
