Ahora que ya ha pasado un tiempo prudencial y que ya no queda de lo más cool gritar a los 4 vientos lo genial que era Steve Jobs, quiero, desde este humilde rincón del marketing, rendirle un pequeño homenaje.
Estoy seguro que desde una milimesimal parte de su talento, he recibido en muchos casos los mismos palos y la misma incomprensión que el "Da Vinci" contemporáneo. Estoy convencido que también él, pero de manera mucho más convincente, luchó contra el "siempre se ha hecho así" que reina en las grandes organizaciones para justificar el rechazo corporativo a proyectos que resultan "presente terrenal" y son percibidos como "ciencia ficción interplanetaria".
Como defendía una brillante campaña de Apple, la entrada de esta semana es para pocos, tal vez muy pocos... pero estoy convencido de que alguno de vosotros lo sufrís a diario: Los locos. Los inadaptados. Los transgresores, Los rebeldes. Los problemáticos. Los que no encajáis en ningún sitio. Los que veis las cosas de otra manera. Los que os negáis a seguir las reglas y no tenéis ningún respeto por lo establecido. Pueden citaros, pueden no estar de acuerdo con vosotros, glorificaros o vilipendiaros. Pero la única cosa que no pueden hacer es ignoraros. Porque vosotros cambiáis las cosas. Vosotros impulsáis la humanidad hacia delante. Mientras algunos os ven como los locos, yo veo genios!
Porque la gente que estamos lo suficientemente loca como para pensar que podemos cambiar el mundo, somos los que logramos hacerlo. ¡No lo dudéis!
Yo lo intento cada día, y os puedo asegurar que no me han callado ni con el "dulce" de la promoción, ni con la "amenaza" del despido, y los que estáis a mi lado, podéis dar fe de ello.
¿Mérito? Ninguno. Cuando he tenido la tentación de no seguir este camino, de establecerme en el "lado oscuro" de la obediencia, he caído enfermo de auto-odio, y viendo que el auto-odio solo evoluciona hasta la más cruel de las metástasis, he decidido dejar la medicación oficial para dedicarme a volver a empujar.
Empujar y empujar...
Empujar y empujar...
Palabra de galeno.
