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dimecres, 28 de març del 2012

MIMAR PARA MAMAR


                         Mimar para mamar

Como ya saben algunos seguidores, colaboro en alguna escuela de negocios como docente.
En este caso el estreno fue el viernes, con un más que ilusionante grupo de un Master en Comunicación Empresarial.
¿Por qué ilusionante? Pues miren ustedes, porque me pareció a partes iguales equilibrado, simpático, variopinto y ambicioso, y en pocas horas he notado por un lado que saben muy bien lo que quieren resultando ciertamente exigentes (los charlatanes que se pongan enfrente lo van a pasar mal) y por otro lado que contiene auténticas perlas: Desde una valenciana con una atractiva argumentación casi pictórica, una chica alemana con una hambre voraz de competitividad personal, pasando por otras personas de aquí y de allá de ricos perfiles que adoptan una “mise en scène” de tono exigente, crítico y desconfiado, que a los que gustamos de orientar profesionales (no alumnos), nos pone en estado de excitación absoluta.
Salió el tema de las redes, (Hablábamos de la evolución de los Media) y de entre todo lo que debatimos, quería puntualizar un punto: Facebook, por sí sola, es en realidad un gran bluff.
Por su proyección y éxito en números absolutos, se utiliza demasiado como referente en Masters de Mkt y comunicación, cuando en realidad es solo una red, y si me lo permiten, desde un punto de vista empresarial y de Business, una red masiva, genérica y bastante, bastante chorra!
Los top Community Manager, saben bien de lo que hablo y no se me van a ofender.
Facebook sirve para lo que sirve que no es poco, pero resulta mucho más efectiva para proyectar una apasionada aventura furtiva que para construir un apasionante proyecto empresarial.
Estoy un poco hasta el gorro de "fanpages" con miles de seguidores sin una triste estrategia detrás, y lo que es más grave, sin una burda hoja de ruta de como tratar estos fans, de como darles satisfacción, de como ofrecerles servicios o ventajas premium y ni tan siquiera, de como darles una respuesta en caso de queja o duda.
Quin desastre!
Cualquier tratamiento estratégico de una red social, y ésta es la reina del pueblo, debe colgar de un Plan de Mkt y más concretamente del Plan de mkt online o digital dentro del primero, y eso es así... Le pese a quien le pese.
Si no fuese así, ¿A qué narices estamos jugando, CMs?
¿A contar amigos que no lo son, clientes que no nos compran o consumidores que no nos conocen?
¿A crear un friky-ranking de empresas en Facebook con miles de seguidores desatendidos, vilipendiados y olvidados?
Y es que al final, que es peor: ¿Una empresa con clientes NO atendidos o una empresa con clientes MAL atendidos?
La respuesta correcta es: Las dos!! 
Sin mimar al cliente, una empresa deja hoy de serlo, para convertirse en zafios y moribundos proyectos cadavéricos en manos de un mercado que exige una empatía que crece día a día, cada día...
No atender y atender mal es lo mismo, amigos, y en ambos casos la meta final va a ser común:
Lágrimas. Muchas lágrimas, pocos lactantes en lista de espera y poca leche en las mamas que ofrecer...
Palabra de galeno

nota: Disculpen el retraso por no haber podido publicar en lunes. Me gusta atenderles (y mimarles) como merecen, y no ha podido ser hasta hoy.

dilluns, 12 de març del 2012

DEJA BAILAR, CRETINO!

                                                                                                                                                                  
Hoy me hierve la sangre.
La mezquindad y la incompetencia campa a sus anchas en una sociedad en crisis y deberíamos poner orden a algunos aspectos de quienes ostentan responsabilidades sobre los grandes colectivos para evitar que la imbecilidad golpee en todos.
Si un día recae sobre mi, una gran responsabilidad colectiva, pondría mucho cuidado en no perder de vista que mi incompetencia será la yaga de mis dependientes, por lo que tendré que poner mucho mimo y esmero en seguir un decálogo básico.
1.- Lucharía por ser creíble y confiable. ¿Como alcanzar ser referente si no alcanzo esa premisa, y soy percibido como un prepotente incompetente?
2.- Sería proactivo. No reactivo. Se espera del dirigente que vea más allá de lo previsible y lo evidente. Describir simplemente el entorno es de memo licenciado.
3.- Resultaría generoso en implicar a todos, y en todos los proyectos. Solo el esfuerzo coral obtiene resultados. Si quieres animar a tu entorno profesional a construir una nave, evoca la grandeza y la libertad del mar. No te limites a enseñar aburridos planos de construcción naval, que ni siquiera has realizado tú mismo.
4.- Dirigir es gestionar. Sin el respeto clerical por la gestión, todo cuanto realicemos puede caer en el saco del exceso o del defecto. Saber medir es saber dirigir.
5.- Fomentaría la convivencia. Convivir no es otra cosa que entender a tus semejantes y conseguir la empatía persuasiva de emocionarse juntos ante un proyecto.
6.- El liderazgo es un proceso móvil, no un lugar donde llegar e instalarse, si ese proceso no se sostiene en el aprendizaje continuado, mutas en un ser ciego e inepto.
7.- Utilizaría la boca para dialogar y reír, no para ordenar y morder. Si no creo una atmósfera de simpatía y colaboración activa, tarde o temprano viviré en una burbuja de palmeros indeseables tan o más incompetentes que yo mismo
8.- Sería expresivo y extrovertido en valorar las consecuciones ajenas. Estoy hasta los mismísimos cojones de percibir como se hurtan proyectos ajenos que luego (encima...) no se saben desarrollar por no escuchar al autor. Vivimos del reconocimiento a nuestro esfuerzo, tanto o más que de su valoración salarial.
9.- Continuaría teniendo la creatividad como referente de culto en mi vida profesional y personal. El cambio es siempre oportunidad.
Siempre.
El que lo precia y aprecia como amenaza vive acercando la manteca al horno, y ya se sabe que ésta, con el calor de las ideas, no hará otra cosa que fundirse y desaparecer.
La vida es turbulencia y hay que disfrutar de ella, no combatirla, porque al final... ¿Qué es la música sino turbulencias acústicas invisibles que mueven y moldean cuerpos receptivos que gustan de una ilusión perceptiva?
Echen de la pista a los cretinos. Ni bailan ni dejan bailar...
Palabra de galeno
Nota: El nº 10 lo dejo para ustedes. Qué proponen?

dilluns, 5 de març del 2012

COMER Y CALLAR


Para celebrar los 10.000 visitantes, y dedicado a Meri Melgar, una de las más fieles, hoy les hablaré de un establecimiento peculiar en todos los sentidos: Su majestad el Restaurante.
Un restaurante es un establecimiento absolutamente atípico, me explicaré: Cualquier comercio en nuestras calles tiene un índice de transacción, es decir por cada 100 visitantes, el % que realizará una compra en él, y en el restaurante ese índice es del 100% ya que no se entra a husmear ni a perder unos minutos de asueto mirando tendencias. Cuando se decide traspasar el umbral, la caja ya hace chirivitas, y la única duda es cuan productivo será ese servicio.
Con este panorama, un marketer tiene ante sí infinidad de anzuelos, convenientemente presentados, para que usted, con la panza ruidosa, muerda con deleite como un pececillo ávido de apetito y desorientado criterio.
Tal vez mis colegas me critiquen como se critica en la profesión del ilusionismo, al mago que desvela trucos, pero hoy, considero que ustedes merecen armas con las que enfrentarse a esos restauradores bien asesorados, como premio a su confianza y seguimiento ciego.
1.- Las recomendaciones del día, adheridas estratégicamente con un papelito escrito a mano, suponen solo el 10% de los platos ofertados, y en cambio acaparará entorno al 40% de las demandas.
Vigile: No se trata de ninguna especialidad. Se trata de producto o en oferta para el local (y por lo tanto con mayor índice de beneficio para el restaurador) o a punto de perecer o caducar (Y que debe dársele salida de manera urgente e inmediata).
2.- Cuando los precios no están alineados y tabulados en el margen derecho, y se encuentran enganchados al final del texto descriptivo de cada plato, la comparación con otros precios resulta complicada al no ver un precio sobre el otro. Tómense su tiempo para escoger y calcular su penitencia!
3.- La lectura occidental hace que nos fijemos en los platos situados primero a la derecha y luego a la izquierda en la zona superior o inferior. Ahí se encontrarán los más caros o los más rentables. Fíjense en los centrales de todas las hojas. Ahí se esconden los más interesantes para su bolsillo.
4.-La grandilocuencia y bonitos atributos encarecen un 20% un plato. Nadie entra en la cocina a comprobar si lo asado a la piedra es a la piedra o a la sartén, si lo ecológico ha sido lavado con agua corriente con pesticidas o si lo “de mercado” proviene de un puestecillo en un hermosa aldea atendido por una oronda campesina, o de una gran central de ventas. No pague más por lo mismo
5.- Los platos más caros, siempre van precedidos por platos más baratos pero infladísimos que no valen lo que valen. Al compararlos, pensamos: “Solo por un poco más pido un plato estrella!”
6.- El camarero está adiestrado para incrementar su nota. No se confunda al considerar colega a un tipo a quien jamás ha visto antes. Esto es una batalla entre usted y su voluntad, y él y los intereses del local. Sea astuto!
Y llega el momento cumbre: La cuenta...
Sepa que no pueden imputarle absolutamente nada que no haya solicitado usted explícitamente: Si les sirven pan sin haberlo pedido (aún comiéndolo) o el típico: “Quieren tomar algo mientras miran la carta? O el “Desean un chupito final?” Respondan alto y claro: Oooh, sí, muchas gracias, es usted muy, muy amable... Y esas consumiciones no deberían estar plasmadas en la suma final. Vaya por Dios... 
Y hagan un ejercicio último: Repasen la cuenta.1 de cada 3 cuentas contiene errores (Normalmente en su contra, y naturalmente involuntarios. Esas prisas... verdad?)
Palabra de galeno.

dilluns, 28 de març del 2011

EXCALIBUR, LA MAGIA DE LA ESTRATEGIA


Últimamente, se habla mucho a mi alrededor de marketing estratégico en relación directa a la consecución de objetivos comerciales en compañías de toda índole.
Sobre este tema, percibo que las direcciones comerciales y las direcciones de marketing no siempre casan de forma natural y con inmediatez.
No es un amor fácil, estoy de acuerdo, pero es un idilio imprescindible si los primeros quieren alcanzar sus objetivos y los segundos justificar su valía estratégica en una organización comercial.
¿Un amor de conveniencia? Tal vez... Pero eso no es necesariamente malo.
Admito abiertamente que no es fácil que resulte un amor a primera vista, pero en todo caso, de congeniar, se establecerá un amor para siempre, mientras que de no hacerlo, la poca felicidad estará garantizada para ambos.
¿Ofrecer al mercado el producto que tenemos o crear el producto que reclama ese mercado?
Indefectiblemente me inclino por la premisa habitual en este blog, casi como un credo, de que debemos especialmente en crisis, orientarnos al mercado no al producto.
Atrás queda ese marketing de la segunda mitad del siglo XX, con mercados casi cerrados y cautivos, mucha menor oferta que ahora y ni que decir mucho menor consumo. Los tiempos han cambiado ¡Y mucho!
¿Cómo saber leer las razones de compra del cliente y acercarnos a sus necesidades?
¿Cómo generar valor en nuestra relación con ellos?
¿Cómo sorprender en nuestras presentaciones?
¿Cómo descubrirles nuestro valor a los clientes esquivos, o incluso imposibles?
¿Cómo innovar en nuestras relaciones?
¿Cómo atender profesionalmente quejas y objeciones de quien ya me compró, convirtiendo un problema en un motivo de fidelización?
¿Cómo, resultando más caro, seducir al cliente que busca precio y darle la vuelta a su premisa imposible de atender?
¿Cómo elegir el quién y el cómo debe intervenir en cada fase?
Esa y muchas otras cuestiones deben florecer y ser atendidas en el día a día de un marketer en el reino de las ventas.
El marketer ni es ni pretende ser el rey Arturo de ese reino, y la espada “Excalibur” no será extraída por él mágicamente, pero no duden que todos los miembros de esa organización comercial son caballeros de una mesa redonda y el “Lancelot” del marketing, una pieza valiosa para conseguir, entre todos y sólo entre todos, el precioso y afilado metal del éxito. 
De la bella Ginebra ni hablaré, que nada pinta hoy aquí...
Palabra de galeno