Un buen amigo, estupefacto por la nueva campaña de ORANGE, me ha pedido que haga la disección marketer de la nuevas tarifas con nombre de animalitos, que ofrece la compañía.
He de reconocer que también a mi me sorprendió en un principio que ORANGE huyera de nombres lógicos como pudieran ser "Tarifa Premium", "Tarifa Plus" o "Tarifa Open", y se lanzara al ruedo publicitario con las tarifas: "León, Delfín, Panda o Ardilla".
1er Análisis: La operadora.
ORANGE, de las 3 operadoras principales de telefonía móvil, es con diferencia la que tiene el público más joven. El color corporativo que ataca psico-socialmente es el naranja (tanto en su logo como en su campaña de tarifas). Podríamos decir que el naranja, está considerado un color cálido y contiene atributos propios de la juventud, la valentía y el movimiento. También está considera un color de equilibrio por estar a medio camino entre el espíritu (simbolizado por el amarillo) y la líbido (simbolizado por el rojo)
Resultado: FUNCIONA
2º Análisis: La campaña.
La campaña, llega a España después de haber sido tastada con éxito en Reino Unido, Rumanía y Polonia.
Los resultados, sorprendentemente, son excelentes... y lo que para un público más adulto nos puede resultar ridículo, su target natural lo ha percibido como fresco, transgresor y llamativo, y lo que es definitivo: Se han aumentado el número de contrataciones en un 17% respecto a la tarifas anteriores.
Resultado: FUNCIONA
3er Análisis: El naming.
El esquema es de una simplicidad superlativa:
¿La tarifa más completa, fuerte y agresiva? El león
¿La tarifa más adecuada para navegar on-line? El delfin
¿La de estar fuera al aire libre, la ociosa? El panda
¿La más dinámica y de tarifas más reducidas? La ardilla
Resultado: FUNCIONA
4º Análisis: Retentiva sonora y visual.
En un entorno con nombres de tarifas muy análogas, ORANGE rompe con todo y lo explota gráficamente jugando, sin complejos, hasta la caricatura y haciendo caminar a sus consumidores con animales gigantes a sus espaldas.
Los malditos animalitos, resulta que se nos meten en la cocorota y finalmente en el bolsillo... y el simpático panda, por mencionar alguno... acaba violando nuestra voluntad llevándonos en volandas hasta el punto de venta ORANGE más próximo!
Resultado: FUNCIONA
Mi pregunta final sería:
¿Es posible que los nombres de animales se recuerden mejor que cualquier otro elemento u objeto?
Y me acabo de acordar que en los parkings públicos, suele fallarme la memoria para localizar mi coche después de ir de compras, y que el sábado pasado, el mío, estuvo en la plaza elefante azul nº 23, de las galerías de la Illa Diagonal!!!!!
¿Alguna pregunta más?
Palabra de galeno.
