dilluns, 23 d’abril de 2012

MASTERIZARSE O MARTIRIZARSE?

                                                                                                Master de Masters   
      
Algunos amigos me piden que de la receta del “buen Master en Marketing (o similar)”.
Les daré mis 10 pasos culinarios pero ya aviso que no coincidirán probablemente con ningún recetario que hayan visto por ahí, y es que para gustos...
1.- Ponga un rico puñado de actores de las aulas y el mercado.
Ténganlo bien claro: Ningún profesor del mundo atesora los conocimientos de ese ser monstruoso, invertebrado y frío llamado “Google”.
Usted, ya tiene acceso a él, por lo tanto exija del profesorado contenidos diferentes de los que le ofrece. Asegúrese de que haya equilibrio entre el mundo académico y el profesional. Las formas, hoy, han tomado el mando sobre el fondo. La experiencia sobre la doctrina y el dogma. Las respuestas sobre los decretos y las proclamas. El propio mercado sobre el programa…
El buen profesor debe interpretarles, transmitirles e ilustrarles la vida ahí afuera. Que no les expliquen la suya, que a nadie le interesa!
2.- Espere un toque de sudor.
Un Master, no solo debe ser una inversión formativa, sino que además debería equivaler a la experiencia que se adquiriría en el triple o cuádruple del tiempo trabajando la misma especialidad en una empresa. Si no te ahogan y exprimen un poco a partir del ecuador, ese Master flojea…
3.- Añada un chorro de excelencia.
Pagan un título. El centro que elijan debe ser de prestigio internacional contrastado en un mundo cada vez más interconectado. En el caso del estado español, asegúrese de que pertenezca a la AEEDE. Que en Catalunya es lo mismo que mencionar los Centros: EADA, ESADE, EAE e IESE*.
4.- Compruebe una buena dosis de red
Busque una metodología donde Internet, las redes, el e-mail, WhatsApp, la Com. 2.0 y la interactuación con alumnos, profesorado y otros Masters internos y externos tengan presencia protagonista. Hoy, eso resulta vital, constructivo y enriquecedor. Un Master debe latir y compartir. Que no le encierren en sus cuatro paredes.
5.- Prevea un punto de acidez
Aquí, los baratos van a resultar insuficientes si sus perspectivas son ambiciosas. La calidad tiene un precio y vale lo que vale. Si hablamos de inversión, que lo es, y no dispone del dinero necesario, pídalo aunque escueza. Si elige bien, lo caro acabará siendo barato. No hay secretos en este punto.
6.- Busque una ración colmada de seguimiento
Si un Master late, y debe latir… las posibles medidas correctoras deben ser regulares y constantes buscando la eficacia y la eficiencia. La dirección y tutorización es absolutamente básica para no perderse por el camino, y a eso deberían añadir la complicidad de cuantos profesores han pasado por su aula. El papel del tutor o profesor no debe acabar al terminar la sesión. Éstos se han comprometido con un programa y unos objetivos. Exijan su teléfono y llámenles ante cualquier duda!
7.- Unos toques de chafardería grupal
Antes de iniciar ningún movimiento que le comprometa, investigue y chafardee quien le acompañará durante los próximos cientos de horas, como compañeros de clase. Tan importante va a resultar el buen nivel docente como de los aspirantes. Si el grupo es cultivado su aprendizaje será exponencial, si por el contrario es un poco memo, caerá irremisiblemente en la mediocridad. Si le niegan esa información, váyase.
8.- Alcance una buena ebullición de proyección
Hasta hace bien poco, y al margen de los conocimientos, la realización de un Master servía para obtener o conseguir un puesto de trabajo superior. Hoy desgraciadamente, si sirve para conseguir un trabajo, ya será magnífico. Compruebe que su Centro de estudios, disponga de buenos contactos, ofertas de trabajo y una bolsa viva.
9.- Máxima generosidad con el divertimento
Si el curso es divertido y un punto dicharachero, disfrutará de asistir a clase cada día. Si por el contrario es más tosco que un madero, tal vez le colme pero su entrega será menor y su percepción perderá brillo. Haga su estancia agradable departiendo antes y después de las horas lectivas. Todos saldrán ganando.
10.- Sírvalo en su punto inequívoco de seriedad
Ya está dentro y ha comprado seriedad. Compruebe regularmente que programa y profesorado se adecuan a lo prometido. Demasiadas veces se anuncian docentes, que ni tan siquiera han estado invitados a participar. En este sentido tolerancia cero!
Palabra de galeno

* Qué cosas... Me tienen que soportar en 2 de ellos!

dilluns, 16 d’abril de 2012

INSTAGRAM, FACEBOOK Y LUCIFER


                                                                                     El nombre ya es satánico: Face-Book

Facebook debe ser como Satanás, Belcebú, Leviatán, Mefistófeles y Lucifer…
Eso se desprende de los comentarios y reacciones que he podido leer en la red, respecto a la compra del exitoso Instagram por parte de la red de redes de Mark Zuckerberg.
El 90% de los “Igers” que han comentado la adquisición de Facebook, lo han hecho en términos apocalípticos, como si el bueno de Mark les hubiese sustraído la virginidad de forma violenta e inmoral o vendido su alma al "Maligno"...
Me hacen ustedes reir...
Desengáñense… ¿Cuando cada día, miles de imberbes “ratas” informáticas de la programación, se encierran en sus garajes de Oklahoma o Iowa desarrollando y creando herramientas que les haga inmortales, qué persiguen realmente? ¿Ser los patriarcas de una red que les dé millones de amigos o de una red que les dé millones de dólares? (Si creen que es lo primero, tómense el biberón que ya es tarde y mañana hay cole…)
Systrom y Krieger, creadores de Instagram, soñaron siempre fama y dinero. Hoy son fama y dinero.
Zuckerberg, creador de Facebook, soñó fama y dinero. Hoy es fama (muchísima fama) y dinero (muchísimo dinero).
No sean pajaritos, Dios los crea y ellos se juntan… ¿De qué se escandalizan? ¿De que hagan negocios? ¿De que unan esfuerzos? ¿De que utilicen y exploten la complicidad y fidelidad de todos ustedes a sus redes? (Que son las de ellos, patanes… ¡No las de ustedes!)
Zuckerberg, lo tiene claro: No posee nada parecido a lo que Instagram ofrece (Ver mi post “Instagram red social en estado puro”) e intentar conseguirlo, no solo no le garantiza alcanzarlo aunque recursos no le falten, sino que además debería partir de cero sin ninguna seguridad de éxito ya que la red 2.0 es todo menos previsible.
Pagar 1000 millones por Instagram? Zuckerberg los tiene y paga, y adquiere 35 millones de usuarios de una tacada, que mañana serán el doble y pasado mañana el triple. Punto y se acabó.
De paso, se adquiere a quien potencialmente más rápidamente ha puesto en duda tu imperio. Tres pájaros de un tiro… ¿No les parece?
La reacción de los usuarios “Igers” es para destornillarse. Se tiran de los pelos, maldicen el destino, prometen marcharse en tropel y mil histrionismos más sin ningún sentido. Dramatizaciones de quien no entiende ni la forma ni el fondo de este negocio, donde miles y miles intentan el pelotazo desde una buhardilla o garaje y solo media docena acabarán con villas privadas en Sunset Bulevard.
Y al final de los finales… Qué nos ha sucedido en Instagram? Nada de nada, y nada de nada nos ha de pasar.
Ni hemos sido violentados, ni violados, ni ultrajados, ni abducidos por Satán… Y los que se lamentaban y lloraban por la venta de su red fotográfica a Facebook, que dejen de lloriquear, que podrán seguir coqueteando a su antojo.
¿He dicho coqueteando? Uy, perdón... Sin duda quería decir “fotografiando".
Palabra de galeno.

dimarts, 10 d’abril de 2012

ENVIDIA Y EMPRESA


                                                          Tintín en Barcelona. La acuarela es mía. Espero les guste

La envidia interna aniquila una parte fundamental de la competitividad de la empresa.
Parte siempre y sin excepción de la mediocridad y de los bulos del más burdo, zafio e incapaz. Suele intentar herir a quien tiene la capacidad de liderar la reacción de la compañía con medidas innovadoras y creativas, y que naturalmente minimizarían la función del tosco promotor de los bulos infundados.
Los envidiosos no tienen rasgos externos concretos, tanto pueden vestir vistosos y vanguardistas, como pueden hacerlo de manera sobria y prudente, pero hoy me apetece darles cuatro pistas para poderlos detectar a tiempo y evitar que su toxicidad pueda un día afectarles.
Tipologías hay muchas y variadas:
Existe el envidioso psicótico (recuerden que la envidia sana es una falacia que no existe).
El descalificador (siempre llegará a usted el mensaje. Exija inmediatamente rectificación pública. Suele ser cobarde y la hará amparándose en que todo es un malentendido)
El manipulador (es el más complicado de percibir pues suele resultar astuto y frío).
El falso (transparente imbécil que siempre te rodea alabando cuanto hagas).
El neurótico (no tiene demasiado peligro ya que su patología es conocida coralmente)
Y finalmente el orgulloso (suele estar lejos de todos y fácilmente identificable)
¿La víctima? No hay excepciones: El talento. Todo aquel que atesore tan valioso atributo será tarde o temprano víctima de esa lacra cancerígena llamada envidia, y lo será subrepticiamente y desde el rincón más insospechado y normalmente en forma de calumnia e infamia.
Y ante ese panorama, pongamos el ejemplo del pobre Tintín. El talentoso reportero, ni muerto su autor, puede descansar y alguno es incapaz de soportar su éxito tildándolo últimamente de gay (que tampoco tendría nada de malo…)
Le acusan de vestir abombachado y con tonos claros. ¿Como pretenden que vista un joven de los años 30 en la ciudad? Pues como vestían todos. Ni más ni menos.
De llevar el pelito corto… ¡Las melenas llegaron varias décadas más tarde, atontados!
De no tener contacto con su familia, como si estuviera repudiado… ¿Y quién dice que Tintín tenga familia? De no relacionarse con mujeres… ¿Debo recordarles que los gays triunfadores suelen ir rodeados de esculturales bellezas?
Como verán, demasiadas veces nos instalamos en el reino del “intoxica que algo queda”, y en reinos así hay que luchar para desenmascarar al inútil que pone en peligro el equilibrio del progreso.
Un equilibrio y un progreso que indefectiblemente siempre dependerá del envidiado.
Siempre.
Jamás del envidioso.
Jamás…
Palabra de galeno



dilluns, 2 d’abril de 2012

HACIENDO EL AMOR CON O SIN AMOR


                                                                    Amor ?

Dept. de Comunicación… Dept. de Marketing… o Dept. de Marketing y Comunicación?
Es frecuente encontrar en las más altas instancias profesionales y académicas el debate interminable de si “Comunicación” y “Marketing” deben ir juntos o separados. Lo fácil sería responderles con un cobarde: “Depende”...
Yo no lo haré.
Llevo 20 años en este galimatías de los mercados, y aún hoy no he descubierto donde empieza lo primero y donde acaba lo segundo, percibiendo y hasta sufriendo cada día que no hay comunicación sin marketing, ni marketing no comunicativo.
Es tal mi convencimiento de la plena fusión entre ambos, que no solo gusto de verlos juntos, si no que como un voyeur obsesivo, disfruto de verlos cruzados, mezclados y revueltos copulando e invadidos de placer.
Al final, el Plan de mkt con sus múltiples técnicas y divisiones en pro del objetivo final, y el plan de Com. Interna, comercial, y de RRPP de la empresa, han de contener muchísimas coincidencias, y éstas o son compartidas en plenitud o bien el DG va a ir más de culo que el marcador milanista que mañana le toque perseguir a Messi los 90 minutos.
Yo lo tengo claro.
Si la comunicación Interna y el Mkt interno van dirigidos al mayor valor de una compañía: El profesional.
Si la comunicación comercial y RRPP, y el Marketing relacional van dirigidos al segundo tesoro de la empresa: El Cliente.
Si todo lo debemos llevar bien organizadito, en sintonía y buscando la plenitud de las sinergias de la firma, por qué la tenaz y a veces obsesiva manía de pensar, planificar, coordinar y ejecutar, no sólo por separado, si no que incluso de espaldas el uno del otro?
Absurdo.
Con lo bonito y entretenido que es el sexo... Déjenles que primero se conozcan, después rían e intimen, y acaben en un coito interminable que garantice la competitividad y perdurabilidad de la empresa, y eso, con amor o sin él, que para obtener el beneficio y el orgasmo, no resulta fundamental estar enamorado.
Les hablaba hace pocas fechas del Marketing total, como ahora podríamos hablar de Comunicación total. En ambos casos, es imposible alcanzar la plenitud sin contemplar el abrazo apasionado del otro, por lo tanto dejemos de emperrarnos en distanciarlos.
Se trata de fomentar las estrategias multidisciplinares para huir de lo que en demasiados foros es considerada, la moda de la comunicación... (y es que resulta tan cool hablar hoy de comunicación, verdad?)
En todo caso para mi, no es ninguna moda, es una palpitante realidad, pero si pretendemos que no se perciba como tal, transformemos moda en “Cultura”.
Y de de donde sacamos esa “Cultura” se preguntarán alguno de ustedes: Sencillo, será el feliz fruto de ese copulo magistral entre ambos!!
Y no me sean perversos, eh?. Con el paso del tiempo no le pregunten a quien quiere más la nueva “Cultura”, que si a papá o si a mamá...
Sea como fuere, más de un Dircom me odiará leyendo este post...
Por qué? Pues no sé... Tal vez por que no conciben el sexo sin matrimonio!
Palabra de galeno.