dimecres, 25 de maig de 2011

UTOPÍA Y LIDERAZGO

Aún teniendo mi corazón dividido, digo: Quien ponga en duda el éxito de las concentraciones urbanas de estos días, directamente, se engaña a sí mismo.
Los indignados asistentes se precian de un lado de la reacción masiva y espontánea ante el movimiento creado por la red, y de otro, aceptan que se encuentran frente a unos objetivos plagados de utopía hoy... quién sabe mañana.

Adaptando diferentes definiciones y acepciones...
¿Cómo alcanzar la utopía si, por definición, ésta es una meta irrealizable?
No se alcanzará. La tenemos ahí delante, a 10 pasos. Si adelanto esos 10 pasos que faltan, ella se aleja 10 pasos más, y así de forma indefinida.
¿Para qué sirven entonces las proclamas utópicas?
Para caminar.
Y mientras se camina coralmente, se avanza globalmente.
Bonito, sí, pero inmediatamente después se me ocurre que alguien deberá detenerse en ese camino indefinido, y trabajar productivamente en el presente. De un modo u otro, unos y otros se necesitan, y son unos y otros los que forjan la evolución, la mejora y la excelencia de nuestra sociedad.
Se equivocan los que desde las plazas, demonizan a los que no se han sentido seducidos o atraídos hacia ellas, como se equivocan, y mucho más probablemente, los que desde sus cómodos sillones creen que porque ellos producen día a día, cada día, los primeros pierden el tiempo.
¿Quién lidera ese movimiento? Nadie, y esa es su grandeza. El líder, lo hemos idealizado particularmente según nuestra realidad, y al no existir una imagen visible del fenómeno, un referente determinado, todos nos hemos sentido atraídos. Es fácil encontrar bajo el sol, pensionistas, estudiantes, parados, asalariados, ejecutivos, amas de casa, empresarios con sensibilidad social y emigrantes dispuestos a ganarse con esfuerzo, un lugar digno en nuestro entorno. Todos tienen motivos para gritar y para soñar. Y cada uno los suyos. Quién no se sienta indignado por nada, descanse en paz, ya que vivo o muerto es un ser inerte.
Un líder determinado, con una imagen, una edad, un sexo, una cultura, una posición social... hubiese hecho huir a todos, menos a su “target group”, y ahí radica el éxito de cuanto estamos viviendo.
Todo muy lindo, pero lamentablemente ha llegado el momento de que alguien coja un timón. La nave es ya enorme y alguien debe organizarla, de no ser así, empezará a resquebrajarse y empezarán a faltar víveres con los que alimentar tanta ilusión.
Que cosas...
Sin personas referentes no iremos a ningún lado.
Con personas referentes, tampoco.
Una cosa es segura, habremos caminado, y socialmente habremos caminado más de lo que somos conscientes.
Palabra de galeno. Un galeno que no ha acampado por convicción... pero está agradecido con los que sí lo han hecho por emoción.

dimarts, 3 de maig de 2011

EL MARKETING DEL MIEDO


Bestial…Contra lo que se pueda pensar, el principal motor de nuestras vidas no es alcanzar la felicidad, el bienestar, la salud o el amor, sinó algo que engloba desde la perspectiva negativa todo eso: EL MIEDO


Bajo esta reflexión (cierta para mi), el márketing busca seducir, y ante la dificultad y la saturación, muchos profesionales dejan a un lado el mkt transaccional para centrarse más en el mkt relacional, donde muchos estrategas acuden a algo perverso y que debería estar penado y no lo está: infundir desasosiego y temor.
No perder lo que hemos conseguido nos preocupa más que alcanzar lo que no tenemos, la preservación por delante del logro, y a eso yo le llamo: Miedo.
Han ejercido márketing del miedo, y aún ejercen: Reyes, dictadores, papas, líderes sociales y partidos políticos con poco programa y menos escrúpulos, y veo a mi alrededor que el fenómeno está consiguiendo calado en diversos mercados con impunidad absoluta como empresas farmacéuticas o medios de comunicación.
Si hablas con gentes del sector, te negarán la mayor, minimizarán tus inquietudes y no querrán ver lo que en realidad ya campa líbremente ante sus ojos, de hecho no existe definición alguna en los grandes manuales y simplemente ocupa un lugar cada vez más extenso en los blogs personales de algunos profesionales especialmente transgresores o inquietos.
Puede que alguien se pregunte: ¿Cómo definir ese “márqueting del miedo”? Y mi definición sería:
Estrategias perversas con el fin de inculcar temor a un público pre-definido, para conseguir una postura o acción concreta, o el deseo cuando no necesidad, de adquisición de un producto determinado.
Una cosa tengan bien clara: Nada, y digo bien: NADA, vende más que el miedo, y cada día más…se intenta nuestra obediencia y consumo a partir del dominio de nuestra inquietud y temor.
Palabra de galeno.