dilluns, 5 de març de 2012

COMER Y CALLAR


Para celebrar los 10.000 visitantes, y dedicado a Meri Melgar, una de las más fieles, hoy les hablaré de un establecimiento peculiar en todos los sentidos: Su majestad el Restaurante.
Un restaurante es un establecimiento absolutamente atípico, me explicaré: Cualquier comercio en nuestras calles tiene un índice de transacción, es decir por cada 100 visitantes, el % que realizará una compra en él, y en el restaurante ese índice es del 100% ya que no se entra a husmear ni a perder unos minutos de asueto mirando tendencias. Cuando se decide traspasar el umbral, la caja ya hace chirivitas, y la única duda es cuan productivo será ese servicio.
Con este panorama, un marketer tiene ante sí infinidad de anzuelos, convenientemente presentados, para que usted, con la panza ruidosa, muerda con deleite como un pececillo ávido de apetito y desorientado criterio.
Tal vez mis colegas me critiquen como se critica en la profesión del ilusionismo, al mago que desvela trucos, pero hoy, considero que ustedes merecen armas con las que enfrentarse a esos restauradores bien asesorados, como premio a su confianza y seguimiento ciego.
1.- Las recomendaciones del día, adheridas estratégicamente con un papelito escrito a mano, suponen solo el 10% de los platos ofertados, y en cambio acaparará entorno al 40% de las demandas.
Vigile: No se trata de ninguna especialidad. Se trata de producto o en oferta para el local (y por lo tanto con mayor índice de beneficio para el restaurador) o a punto de perecer o caducar (Y que debe dársele salida de manera urgente e inmediata).
2.- Cuando los precios no están alineados y tabulados en el margen derecho, y se encuentran enganchados al final del texto descriptivo de cada plato, la comparación con otros precios resulta complicada al no ver un precio sobre el otro. Tómense su tiempo para escoger y calcular su penitencia!
3.- La lectura occidental hace que nos fijemos en los platos situados primero a la derecha y luego a la izquierda en la zona superior o inferior. Ahí se encontrarán los más caros o los más rentables. Fíjense en los centrales de todas las hojas. Ahí se esconden los más interesantes para su bolsillo.
4.-La grandilocuencia y bonitos atributos encarecen un 20% un plato. Nadie entra en la cocina a comprobar si lo asado a la piedra es a la piedra o a la sartén, si lo ecológico ha sido lavado con agua corriente con pesticidas o si lo “de mercado” proviene de un puestecillo en un hermosa aldea atendido por una oronda campesina, o de una gran central de ventas. No pague más por lo mismo
5.- Los platos más caros, siempre van precedidos por platos más baratos pero infladísimos que no valen lo que valen. Al compararlos, pensamos: “Solo por un poco más pido un plato estrella!”
6.- El camarero está adiestrado para incrementar su nota. No se confunda al considerar colega a un tipo a quien jamás ha visto antes. Esto es una batalla entre usted y su voluntad, y él y los intereses del local. Sea astuto!
Y llega el momento cumbre: La cuenta...
Sepa que no pueden imputarle absolutamente nada que no haya solicitado usted explícitamente: Si les sirven pan sin haberlo pedido (aún comiéndolo) o el típico: “Quieren tomar algo mientras miran la carta? O el “Desean un chupito final?” Respondan alto y claro: Oooh, sí, muchas gracias, es usted muy, muy amable... Y esas consumiciones no deberían estar plasmadas en la suma final. Vaya por Dios... 
Y hagan un ejercicio último: Repasen la cuenta.1 de cada 3 cuentas contiene errores (Normalmente en su contra, y naturalmente involuntarios. Esas prisas... verdad?)
Palabra de galeno.

18 comentaris:

  1. Que fuerte!!!!! Y yo pidiendo SIEMPRE las sugerencias caras pensando "Esto lo deben bordar"...
    En cuanto al pan, lo sabía, y siempre lo cuentan y lo hago sacar de la cuenta. En cuanto a los chupitos... muchas veces te los ofrecen y luego están! Si te quejas, los sacan. Lo haré también con la cervecita previa.
    Gracias de verdad
    Sol

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    1. Haz sobretodo que se aprecie tu agradecimiento al aperitivo que amablemente te ofrecen. Es genial!
      Un abrazo, Sol
      Dr. M.

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  2. Hombre, Doc, no siempre el camarero es el enemigo, aunque sí que es cierto que si lo analizas, orientan demasiado nuestra voluntad, aunque... Nos dejamos!!!!
    Interesantísimo artículo y felicidades por sus 10.000 seguidores. La verdad es que aquí se aprende sonriendo y eso se agradece
    Joan

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    1. Bona tarda Joan,
      Naturalmente que no es el enemigo siempre! Pero sí es cierto que cada cual juega su papel.
      Me alegra que te divierta el espacio!
      Dr. M.

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  3. Buenísimo lo de "Quieren beber algo mientras miran la carta?" OOOH, SI, MUCHAS GRACIAS... ES USTED MUY MUY AMABLE!!!!
    Pero... quien se atreve a hacerlo?
    Este blog es la leche.
    LP

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    1. Haberlos haylos... Con la misma astucia que te lo ofrecen, debes agradecer su cortesía (y que se entere!)
      Un saludo, LP
      Dr. M.

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  4. Querido Lluis
    Tengo un restaurante cerca de Gaudalajara y con clientela de paso, siendo cierto algo de lo que dices, nos dejas con una imagen un poco penosa.
    Me molesta sobremanera los errores en la nota final y por ello los repaso concienzudamente antes de llevarlos al comedor, pero es cierto que, como cliente, me he encontrado demasiado espavilado que distorsiona la imagen de un sector que quiero pensar que es tan sano como cualquier otro.
    Aún no coincidiendo en todo, me resulta curioso saber su visión ya que le sigo desde hace más de 6 meses.
    A, y jamas he cobrado un aperitivo o un chupito
    Espero su respuesta.
    Francisco

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    1. Hola Francisco.
      Gracias por estar ahí. Si me sigues desde hace tiempo ya sabes que me caso con la metáfora y juego con la exageración. El tema es provocar un poco.
      Seguro que tu sector es tan o tan poco sano como cualquier otro, pero lo cierto es que la incógnita ante la nota final, las innombrables referencias y los muchos apuntes en la cuenta, invitan a veces demasiado a la picaresca. Que te voy a contar...
      Di como se llama tu restaurante, e invita a una copa de cava a los seguidores de este espacio (como gancho), igual te sorprende alguno y te viene a saludar
      Un abrazo y gracias
      Dr. M.

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  5. És allò de que "no et donin gat per llebre" ni que t'endossin el que no has demanat en nom de la gana. Per això són importants les referències i la informació que pots extreure des dels buscadors. Gràcies per divulgar les trampes que ens fan.

    Bon profit !!!

    Salutacions Doctor...

    Miquel

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    1. No son trampes, Miquel!!
      Son petites estratègies que apunten a obtenir la màxima rendibilitat del gran argument de venda d'aquest tipus d'establiment: La Carta.
      És cert que Internet ens ofereix pistes del servei i qualitat que trobaràs aquí o allà, però OJUUU, moltes opnions i referències estan editades pels propis restauradors conduint la penya cap als seus establiments!
      Salut i gràcies
      Dr. M.

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  6. Que alguien que sabe un montón de algo te dedique un post es una pasada. Además si está bien escrito y te hace reflexionar ya entra en la categoría “suma cum laude”. Gracias.

    Me imagino que las recomendaciones que nos haces sirven para todo tipo de restaurantes tanto aquéllos en los que comes porque ya es tarde y no estás en casa como en los restaurantes escogidos con mimo para una cena con amigos, una velada romántica o una celebración familiar.

    A mi siempre me pasa lo siguiente. Como no suelo comer grandes cantidades, ni dos platos, al final SIEMPRE pido la carta esperando ver el más que deseado postre (generalmente de chocolate negro)

    Y qué me pasa? Que siempre me pegan un viaje impresionante. No sé si porque el chocolate viene del Congo, la canela de Ceilán o la vainilla de Madagascar.

    PS: Te paso un truco que me explicó un amigo Francés. Cómo saber si el restaurante es caro sin mirar la carta? Fíjate en lo siguiente:

    a. si en la entrada hay una cortina y
    b. si los manteles llegan hasta el suelo.

    Las notas sueles ser siempre directamente proporcionales al tamaño de los manteles y a la cantidad de tela que está expuesta en el local.

    Muchas gracias otra vez por el post Luis.
    Mega X :))) Meri

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    1. Esta Meri es un encanto.
      Yo escribo para mi y para todo aquel que quiere leer lo que explico. Sobre restaurantes, una amiga me pasó pistas en las que inspirarme y luego he aportado mi "granet de sorra"... C'est tout.
      Si lo que cuenta tu amigo es cierto, bien se puedria comentar "Tela, lo caro que es este sitio!!" Juas
      Que gusto tenerte ahí...
      Dr. M.

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  7. Puede que exageres, pero no tanto. En los restaurantes y comercios de alimentación sucede lo mismo que en cualquier otro sector: es la sociedad del consumo y, en consecuencia, hay una confrontación entre los que necesitan vender y los que quieren comprar. Cada cual pone en juego sus propias estrategias: todos buscando el punto débil del contrario. Unos, los que venden, seduciendo con fórmulas imaginativas (o, simplemente, tendiendo burdas trampas); los otros, nosotros, intentando descubrir cuál es el truco del mago. La buena transacción es aquella en la que las dos partes ganan; sin embargo, ¿por qué será que en los restaurantes es notorio el desequilibrio a favor del vendedor? La respuesta, seguramente, está en la correcta lectura de la carta (¡muy bueno, doctor!), es decir, en lo que nos encontramos en el plato, en la tela de las cortinas y los manteles (muy buena la observación de Meri), en la astucia del personal de servicio, en la temperatura del local, su luz, los colores, los decibelios, el brillo de los cubiertos, etc.

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  8. El punto de transgresión siempre existe en este espacio, pero no siempre se exagera (que le voy a contar...).
    Nos evadimos de lo cotidiano para encontrar lo diferente (pagando a veces una barbaridad).
    Quien dice en casa que para cenar, hay Filete "a la broche" con reducción de oporto o Lenguado "Papillote" con esencia de aceite marinado a la pimienta...
    Pagamos para que nos entretengan, también leyendo!
    Gracias Einest!
    Dr. M.

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  9. Hombre tampoco pongas a la hostelería como los enemigos a batir…hay que distinguir entre técnicas de venta y la “mala fe” pero tienes razón: siempre hay que revisar la s cuentas, el sábado pasado, sin ir mas lejos, fuimos a comer algo al Borne…sin pedirlo nos pusieron un poco de pan con tomate (estaba buenísimo) pero nos querían cobrar 7 € (…mil ciento y pico “pelas”!!!) por el susodicho pan…eso si, cuando reclamamos nos lo quitaron sin decir ni mu… lamentablemente esto se da en todos los campos: telefonía e internet, facturas de la luz, cuentas bancarias…te cobran unos centimillos de más (o incluso unos euros) y si cuela pues cuela…y si esto lo multiplicas por los miles de clientes…una pasta.

    Palabra de Pauet

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    1. Bon dia Pauet!
      Enemigo no, desde luego! Simplemente es un sector donde la picaresca tiene campo para jugar y hay que estar alerta. Lamento si ha dado esa sensación...
      Gracias una semana más.
      Dr. M.

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  10. pedazo de análisis, Dr.
    Ud. me asombra cada día más. Sólo por el coste del estudio de mercado subyacente y los kilitos de más adquiridos, este post vale lo que pesa.
    Mis respetos (sin comentarios añadidos.

    Pd: a su fiel lectora Meri, mi enhorabuena por el sagaz apunte textil.

    Xavier
    de los Radanitas

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    1. Gracias Xavier, como siempre!
      Espero compartir buenas viandas y sofisticadas reposterías pronto y a su vera, aceptando gustosamente todo cuanto nos ofrezca el camarero sin, por ello, rascar ni un ápice nuestro maltrecho bolsillo!
      Hasta muy pronto
      Dr. M.

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